GRACIAS

Contentos y agradecidos por el reconocimiento de «Certamen Tipos» echamos la vista atrás y compartimos con orgullo, y una pizca de añoranza, el relato de nuestra trayectoria.

Creando Estudio Gráfico somos Javier Asín y Emmanuel Gimeno. Nos conocimos en un curso de diseño gráfico, que Emmanuel impartía. Poco después comenzamos a trabajar juntos con Roberto Aguirre, un histórico del diseño cántabro. Con él aprendimos el oficio de diseñar y a decir «no»; cuestión imprescindible para desarrollar de forma íntegra y honesta la profesión.

Al cabo de un par de años, mediaba el año 1998, decidimos unir fuerzas y mancomunarnos como empresa. Creando veía la luz y adquiría naturaleza legal. Por aquel entonces, no existían los teléfonos inteligentes y las comunicaciones digitales en España estaban aún en vías de desarrollo. Nos sentíamos afortunados por poder «disfrutar» de una línea RDSI en el estudio, los más jóvenes no sabrán ni de qué estamos hablando.

Eran tiempos de la calle Castilla, donde BSB Santander, primero, y José Antonio Sañudo Cía de Publicidad, más tarde, tuvieron a bien cedernos un buen espacio en sus oficinas. Por allí anduvimos casi siete años, curtiendo nuestras carnes creativas a base de imaginar y producir cantidades ingentes de originales publicitarios, principalmente para grandes cadenas de alimentación y el ramo de la automoción. Corrían tiempos dorados para el sector creativo, los diarios en papel eran máquinas de hacer dinero y nuestras adoradas imprentas aún negocio.

En aquel lugar forjamos algunas de las relaciones laborales más longevas y productivas de nuestra vida profesional. Gente como Belén Ulloa, profesional de la cultura como la copa de un pino, y quizás la persona que mejor nos ha sabido «exprimir»; comenzó como tímida cliente, hasta convertirse, con el tiempo, en parroquiana y amiga. O Antonio Blanco, nuestro mago de los unos y ceros, quien nos ha acompañado, aconsejado y ayudado en temas de computación desde tiempos inmemorables. Pionero del teletrabajo y espíritu libre donde los haya, «Antuan» nos ha resuelto marrones desde casi todas las esquinas de este vasto mundo.

Fue en aquella oscura oficina, perfecta para la edición gráfica, donde conseguimos nuestro primer gran encargo. El Ministerio de Medio Ambiente, con Isabel Tocino a la cabeza, tuvo a bien encargarnos la imagen corporativa de dos de sus proyectos: el Instituto de Estudios Ambientales, ya desaparecido, y la Fundación Biodiversidad, aún en buena forma y actual encargada de gestionar los fondos nacionales y europeos relacionados con el medio natural.

A finales del año 2005 con gran dolor de corazón, algo de miedo aventurero y ansias renovadas, decidimos volar libre y trasladamos el estudio a la calle Juan José Pérez del Molino, donde aún desarrollamos nuestra actividad, rodeados de luz, paz, tranquilidad,… y palomas.

En ese amplio local de grandes ventanales, protagonizados por una vetusta palmera y algunos tejados santanderinos, alcanzamos la madurez profesional y realizamos, aún estamos en ello, nuestros mejores trabajos. Sin ir más lejos, la gráfica (el branding que llaman ahora) de algunas de las comarcas más bellas de Cantabria nacieron entre esas cuatro paredes.

Fue allí, donde la familia Creando se amplió. Fueron tiempos muy felices, plenos de quehaceres y soluciones. En un momento dado nos vimos desbordados y decidimos pedir auxilio. A nuestro amparo acudió Fátima Mirapeix, nuestra Fátima. Todo calma, organización y buen hacer, jamas el estudio tuvo mejor cara, ni mejor ortografía. Su paciencia y predisposición eran el mejor contrapunto posible para nuestro nervio inquieto.

Enseguida llegó Gloria. Un torbellino de origen catalán al que conocimos como becaria y se quedó, por casualidad y descaro, como responsable de albaranes, facturas y demás «minucias». Meticulosa con los números, se descubrió como una excelente DJ. Nunca hubo mejor variedad en la banda sonora del estudio como con ella.

Las dos fueron «culpables» de uno de los momentos más emotivos de la historia de Creando, la fiesta aniversario de los quince años. De su mano mayor, y con un sigilo más propio de agentes secretos que de personal laboral, organizaron un convite sorpresa tan vibrante como emocionante. Por allí estuvo toda nuestra gente: clientes, proveedores, amigos, … todos aquellos que formaban parte de nuestro universo nos regalaron aquel 31 de mayo de 2013 una noche inolvidable.

Y al poco, nos alcanzó la crisis. Cuando parecía que la cosa no iba con nosotros, cuando todo el mundo echaba el freno y nosotros seguíamos acelerando, entonces nos llegó un golpe de realidad que nos hizo tambalear, hasta casi caer.

Fueron tiempos duros. Intentamos resistir el embate, pero por mucho que lo intentamos, no hubo manera. Nos vimos obligados a aligerar almas y reducir carga. Tras noches de insomnio, y con el corazón en la mano, tuvimos que despedir a «nuestras chicas». Fátima y Gloria nos dijeron adiós con aplomo, donaire y una sonrisa. Aún las añoramos.

Tardamos algún tiempo en recuperar el espíritu, pero «piano piano» enderezamos el rumbo. Los muchos años de convivencia y la fortaleza que brinda la experiencia fueron claves para superar el trance. Sin olvidar, claro, la responsabilidad en el recobro de algunos de personajes fundamentales en nuestra historia. Gente como Juan Muñiz, de la Obra Social de Caja Cantabria, o Carolina Echávarri, por aquel entonces responsable de comunicación del IH Cantabria, quienes siguieron confiando en nuestro laburo y nos insuflaron el aire que necesitábamos para continuar.

Y a día de hoy, aquí seguimos con menos pelo y más kilos, pero con la misma ilusión por el trabajo bien hecho, con el amor por la comunicación y la gráfica intacto, con las ganas de trabajar de los veinteañeros y el saber hacer de los cincuentones, esperando al próximo desafío y celebrando cada encargo como si fuese el primero.